"
| Todo el Mishné Torá | El Libro de la Ciencia | Las Leyes de Comportamiento según la Torá | Todos los capítulos |
Capítulos : 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7


Las Leyes de Comportamiento según la Torá

Capítulo Cuatro

, ' , , -- , ; : 1 Como la salud e integridad del cuerpo son parte integral del “Sendero de ha-Shem” ya que es imposible que uno entienda o comprenda estando enfermo. Entonces debe el hombre alejarse de toda cosa que perjudique al cuerpo y acostumbrarse a aquello que le es saludable y revitalizador, tratándose de:
, ; , . , , , . 2 que nunca coma uno sino al tener hambre, ni tampoco beberá sino al tener sed. Tampoco demorará uno en ir de cuerpo, ni siquiera un instante, sino en cuanto deba orinar o defecar lo hará.
[] , . , ; , . , . , . 3 que no coma uno hasta llenar la barriga sino dejará de hacerlo al faltarle un cuarto de su satisfacción. Tampoco tomará agua al comer sino un poco y con vino; y al comenzar la comida a digerirse en su vientre beberá lo que le haga falta. Pero no tomará agua en abundancia incluso cuando digiera la comida. Tampoco comerá hasta que se examine ya que quizás necesite ir de cuerpo.
, , , . -- , , . , ; , . 4 que uno no coma hasta que no ande y comience a templarse su cuerpo o realice alguna obra o se fatigue realizando algún otro esfuerzo. La regla a seguir es: “fatigará su cuerpo esforzándose cada mañana hasta que él comience a templarse, entonces se relajará un poco hasta tranquilizarse y comerá”. Y si se toma un baño caliente después de fatigarse, eso es bueno; luego hará una pausa y comerá.
[] , . , ; , . 5 que, cuando uno coma, se siente en su lugar o se eche a la izquierda. Y que uno no ande ni monte ni se fatigue ni estremezca su cuerpo ni pasee hasta que se digiera la comida en su vientre; y todo aquel que pasee o se fatigue después de comer se causa a sí mismo malas y duras enfermedades.
[] , . , ; , , , . 6 El día y la noche suman veinticuatro horas. Bastándole a uno dormir un tercio de ellas, o sea ocho horas; conveniéndole hacerlo al final de la noche para que desde el principio de su sueño hasta que salga el sol hayan ocho horas, levantándose así de su cama antes de que salga el sol.
[] , , -- , . , . . 7 Uno no dormirá ni boca abajo ni boca arriba sino de costado. Al comienzo de la noche a su izquierda y al final a su derecha. Tampoco dormirá poco después de haber comido sino esperará, después de comer, unas tres o cuatro horas. Y no dormirá de día.
[] , -- , . , ; . , -- , . 8 Todas las cosas que ablandan el vientre, como las uvas, los higos, las frutillas, las peras, las sandías, los zapallitos y los pepinos, las comerá uno, al principio, antes de comenzar su comida. No mezclándolas con la comida sino aguardará un momento hasta que abandonen el estómago superior y entonces consumirá su comida. Y las cosas que esfuerzan al vientre, como las granadas, los membrillos, las manzanas y las peras crustumenias, las comerá inmediatamente después de su comida, pero no en abundancia.
[] , ; , ; , : , . 9 Cuando uno quiera comer tanto carne de ave como de animal, comerá antes la de ave; asimismo hará respecto de los huevos y la carne de ave, comerá antes los huevos; cuando se trate de carne de ganado menor y mayor, comerá antes la de ganado menor. Siempre consumirá primero lo liviano para el estómago y luego lo pesado para él.
[] -- , , ; -- , , . , -- , . 10 En la temporada estival comerá alimentos frios poco condimentados, y consumirá vinagre; mientras que en la temporada invernal comerá alimentos calientes muy condimentados y consumirá poca mostaza y asafétida. A tal usanza se comportará en los lugares frios y calientes, en cada lugar según su clima.
[] , -- , , , , , , : , . 11 Y hay alimentos que son muy malos, siéndole a uno aconsejable no consumirlos nunca, como los grandes peces viejos salados, y el queso viejo salado, y las setas y hongos, y la carne vieja salada, y el vino de lagar, y un alimento que hiede por haberle pasado el tiempo, y todo alimento que hiede o que es muy amargo. Todos ellos son para el cuerpo como una droga mortal.
, ; , -- , , , , , , , , , , , , , : . 12 Y hay alimentos que son malos, pero no tanto como los mencionados; por lo tanto le es a uno recomendable no consumirlos sino un poco cada muchos días, no acostumbrándose a ellos como alimento ni a comerlos como parte del mismo siempre. Se trata de los grandes peces, y el queso, y la leche que reposó veinticuatro horas después de ser ordeñada, y la carne de los grandes toros y cabras, y la haba, y el fréjol, y las lentejas, y el “sapir”, y el pan de cevada, y el pan ácimo, y el repollo, y el cilantro, y las cebollas, y los ajos, y la mostaza, y el rabanito. Todos estos son alimentos malos.
, ; , . -- , . , . 13 No es conveniente para uno comer de ellos sino muy poco en la temporada invernal, pero no siendo en ella no los consumirá para nada. Pero al haba y el fréjol no conviene comerlos ni en la temporada estival ni en la invernal. En cuanto a los zapallos, se les puede comsumir un poco en la temporada estival.
[] , ; , , , , , . ; , , -- . 14 Y hay alimentos que son malos, pero no como esos; tratándose de las aves acuáticas, y los pichones, y los dátiles, y el pan cocinado en aceite o el amasado en él, y la harina tamizada al punto de no quedarle olor a gluma, y la salsa de carne y verduras, y el escabeche. No le es conveniente a uno consumirlos en abundancia; y aquel que sea sabio y venza a su instinto, no dejándose llevar por sus deseos comiendo los antes mencionado a menos que le sean medicinalmente necesarios, es considerado un fuerte.
[] , , ; , . , . , . , , ; , . 15 El hombre evitará siempre los frutos de los árboles, no consumiéndolos en demasía ni siquiera al estar secos, no siendo necesario mencionar los frescos; siendo ellos, antes de madurar completamente, como espadas para el cuerpo. Asimismo las algarrobas son siempre malas. Así como también son malos los frutos ágrios, no consumiéndoselos sino pocos en la temporada estival y en lugares cálidos. Sin embargo los higos, las uvas y las almendras siempre son buenos, tanto los frescos como los secos, comiéndoseles según a uno le sea necesario, pero incluso a los buenos frutos de árboles no los consumirá regularmente.
[] , , . , . 16 La miel y el vino son malos para los infantes, pero buenos para los ancianos, especialmente en la temporada invernal. Debiendo una persona consumir en la temporada estival dos tercios de lo que consume en la invernal.
[] , . -- , . 17 Siempre procurará uno que su vientre esté flojo, casi al punto de la diarrea. Siendo ésta una regla importante de la medicina ya que el evitar la evacuación o el evacuar dificultosamente provoca muchas enfermedades.
, -- -- , ; . -- , , . , , . 18 ¿Cómo ha de aflojar su vientre si se le ha endurecido? si fuera un joven comerá por la mañana “malujim” cocidos condimentados con aceite y escabeche y sal, sin pan; o beberá jugo de espinacas o repollo en aceite y sal y escabeche. Y si se tratara de un anciano, beberá miel con agua caliente por la mañana, esperando unas cuatro horas al cabo de las cuales comerá su comida. Ha de hacerse lo indicado día tras día durante tres o cuatro días, si es necesario, hasta que se afloje su vientre.
[] : , -- , ; [] , -- , . , . 19 Y nos enseñaron otra regla respecto de la salud física: “mientras uno se ejercite y agote mucho, manteniéndose insatisfecho y flojo su vientre; no enfermará y su fuerza crecerá, incluso si consumiese alimentos malos. Pero todo aquel que se siente tranquilamente, no ejercitándose o que no evacue a tiempo o que tenga el vientre duro, incluso si comiere alimentos buenos y se cuidase según la medicina, sufrira de dolores todos sus días y su fuerza se debilitará”. Y la comida pesada es para el cuerpo de toda persona como un veneno mortífero, siendo la principal causa de toda enfermedad.
, , , . , " , -- , " ( ,)-- , . 20 La mayoría de las enfermedades humanas son producidas por malos alimentos o por llenar el vientre exageradamente, incluso tratándose de alimentos buenos. Habiéndose referido a éso, en su sabiduría, Shelomó: "Aquel que cuide su boca y su lengua, salva a su alma de calamidades" (Pr. 21:23). Es decir “que uno cuide su boca de comer malos alimentos o de satisfacerse a la vez que cuida su lengua de no hablar sino acerca de sus necesidades”.
[] -- ; , . , . , , ; , . , . , ; , . 21 Es recomendable que uno se bañe una vez cada siete días, no haciéndolo ni poco antes de comer ni estando hambriento sino cuando la comida comience a digerirse. Lavará todo su cuerpo con agua caliente que no quema el cuerpo, tan solo a su cabeza la lavará con agua caliente que quema el cuerpo. Luego lavará su cuerpo con agua tibia y después con agua aún más tibia hasta que se bañe con agua fria. Y no se bañará con agua fria en invierno. Y no se bañará hasta que sude y frote todo su cuerpo, no demorándose en el baño sino, en cuanto haya sudado y se haya frotado su cuerpo, se enjuagará y saldrá.
, , . -- , , , : . 22 Uno verificará si debe evacuar su vientre antes de entrar a bañarse y al salir no sea que le haga falta. Asimismo lo verificará siempre antes de comer y después de hacerlo, y tanto antes como después de cohabitar, y tanto antes como después de fatigarse y ejercitarse, y antes de dormir y al despertarse; un total de diez ocaciones.
[] , , ; , . , . , -- . 23 Cuando uno salga del baño se vestirá y cubrirá su cabeza en la sala de entrada para que no le afecte el viento frio, incluso en la temporada estival debe cuidarse de eso. Al salir hará una pausa para tranquilizarse y reposar y que se le enfrie el cuerpo, y luego comerá. Sin embargo, si duerme un poco al salir del baño, antes de comer, eso es óptimo.
, . , . , . 24 No tomará uno agua fria al salir del baño, y no es necesario mencionar que no lo hará durante el mismo. Y si está sediento al salir y no logra abstenerse de hacerlo, mezclará el agua con vino o con miel y la beberá. Y si se unta aceite en el baño en el invierno, eso es bueno.
[] , ; , . , . , ; , . , ; , . 25 Uno no se acostumbrará a efectuarse flebotomías, no haciéndolo sino en casos de extrema necesidad; tampoco lo hará ni en la temporada estival ni en la invernal sino durante los días de Nisán y, un poco, durante los de Tishré. Y, una vez pasados los cincuenta años de edad, no se las efectuará en absoluto. Tampoco se efectuará uno una y entrará a un baño el mismo día; ni se la efectuará y saldrá de viaje, ni lo hará al regresar de uno. El día de la flebotomía comerá y beberá menos de lo que acostumbre; y descansará ese día, no ejercitándose ni paseando.
[] , ; , . , "- ; , " ( ,). 26 El semen es la fuerza corporal y su vida y la luz de los ojos; y cuanto más salga el cuerpo se desgasta más y su fuerza se acaba y su vida se pierde. A ésto se refirió Shelomó, en su sabiduría, al decir: "No des tu vigor a las mujeres ni tu destino a aquello que pierde a los reyes" (Pr. 31:3).
-- , ; , ; . . 27 A todo aquel que cohabita exageradamente se le viene encima la vejez y su fuerza física se le agota y sus ojos se le nublan y su boca y axilas expelen un mal olor; y tanto el pelo de su cabeza como el de sus cejas y el de sus pestañas se le cae, y el pelo de su barba y el de sus axilas y el de sus piernas aumenta; y sus dientes se le caen. Y muchas penurias, además de éstas, le sobrevienen.
, ; , . , . , , , ; , . , . 28 Dijeron los sabios médicos “uno de cada mil muere por otras enfermedades y mil mueren por cohabitar en demasía”. Por lo tanto debe uno tener cuidado al respecto si desea sentirse bien. No cohabitando sino cuando su cuerpo se encuentre saludable y extremadamente fuerte, y tenga muchas erecciones impremeditadas, y aunque se distrae la erección le continua, y siente un peso, de su cintura para abajo, como si los tendones de los testículos se estiraran, y su carne caliente. Tal individuo debe cohabitar, siendo su remedio la cohabitación.
, -- . , . , , , ; , . 29 No ha de cohabitarse estando satisfecho ni hambriento sino una vez digerida la comida. Tanto antes como después de hacerlo ha de asegurarse de no necesitar evacuar el vientre. No ha de cohabitarse ni de pie ni sentado, ni en el baño ni el día en que entrará al baño, ni el día de la flebotomía, ni al salir de viaje ni al regresar de uno. Ni antes ni después.
[] , , , ; , -- , , . 30 A todo aquel que se rija según las normas que hemos dictado le garantizo que no enfermará toda su vida, envejeciendo mucho y muriendo entonces, no necesitando de ningún médico; y que su cuerpo permanecerá firme e íntegro toda su vida. A menos que su cuerpo haya sido innatamente enfermizo, o que él se hubiese regido según las malas costumbres desde siempre, o que acontezca una plaga o una sequía en el mundo.
[] , . , , -- , ; , . 31 No es conveniente que se rija según las buenas costumbres mencionadas sino alguien sano. Mientras que, un enfermo o quien padezca de un miembro enfermo o quien se haya regido por malos hábitos por muchos años, existen para cada uno otras normas y costumbres a seguir según su enfermedad, tal como lo aclaran los libros de medicina; y considérasele al cambio de menstruación el origen de toda enfermedad.
[] -- , : , . 32 En todo lugar donde no haya un médico no es conveniente que ni el sano ni el enfermo dejen de lado las cosas mencionadas en este capítulo ya que cada una de ellas lleva a un buen fin.
[] , ; --, , , , , , , , , . 33 Un “Talmid Jakhamim” no ha de vivir en una ciudad que no cuente con lo siguiente: “1) un médico; 2) un artesano; 3) un baño; 4) una letrina; 5) agua disponible, como la de un río o un manantial; 6) una sinagoga; 7) un instructor de niños; 8) un copiador; 9) recaudadores de limosna; 10) un Bet Dín que castigue y auxilie”.

| Todo el Mishné Torá | El Libro de la Ciencia | Las Leyes de Comportamiento según la Torá | Todos los capítulos |
Capítulos : 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7

¿Tiene Ud. alguna pregunta? ¡Le invitamos a formulárnosla!