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Las Leyes de Comportamiento Según la Torá

Capítulo Uno

, : , ; , -- , . , . , ; , . 1 Todos los seres humanos poseen cualidades diferentes y enormementes distantes las unas de las otras. Algunos son irascibles, siempre se enfadan; y algunos son apacibles, no enfadándose en absoluto, y si lo hacen, se enfadarán muy poco cada tantos años. Algunos son extremadamente soberbios mientras otros son muy sumisos. Algunos son viciosos, no satisfaciéndose su alma de vicios; y algunos son extremadamente virtuosos, no deseando ni siquiera aquellas cosas ínfimas que el cuerpo necesita.
, , " - " ( ,); , , . 2 Algunos son ambiciosos, no satisfaciéndoles ni siquiera todo el dinero del mundo, como se lo expresara al decir: "Quien ama el dinero, no se hartará del dinero" (Qo. 5:9); y algunos son mesurados, bastándoles incluso las cosas que no les fueran suficientes y optando por no obtener todas sus necesidades.
, ; , . -- , , , , , . 3 Y algunos se atormentan hambreándose y acumulando para no comer siquiera un céntimo propio sino con gran pesar. Y algunos derrochan adrede. Y asimismo varían el resto de las personalidades como la del desmadrado y la del afligido, la del avaro y la del generoso, la del cruel y la del compasivo, la del cobarde y la del valiente, y así sucede con las restantes.
[] , . -- , ; , ; , , , . 4 Entre cada una de las cualidades opuestas existen otras intermedias distantes de igual manera la una de la otra. En todos los casos, algunas le son innatas a una persona según la naturaleza de su cuerpo; mientras hay otras que corresponden por naturaleza a cierta persona y en el futuro las adquirirá con mayor facilidad que al resto y hay otras que no le son innatas a una persona sino las aprendió de alguien o se predispuso a ellas por sí mismo, por propia reflexión, o escuchó que ella es buena y es apropiado adquirirla y se condujo a su son hasta que se la apropió.
[] , ; , . , , , -- , . 5 Las actitudes extremadamente alejadas la una de la otra que forman parte de cada cualidad, no son las correctas, no siendo adecuado ni que una persona se comporte a su son ni que las adquiera. Y de hallarse naturalmente inclinado a una de ellas o predispuesto a la misma o si ya la hubiese adquirido y se comportó a su son, retornará al bien y seguirá la senda de los buenos que es el camino recto.
[] -- , ; , . , , . 6 La senda recta es la actitud intermedia de cada cualidad de entre las que posee un hombre; siendo ella la actitud que se halla a igual distancia de las extremas, no hallándose ni más próxima a la una ni a la otra. Por lo tanto ordenaron los Sabios de la antigüedad que el hombre siempre sopese sus actitudes, las evalue y las encamine por el sendo medio para que alcance la perfección.
-- , ; : , . 7 ¿Cómo se entiende eso? que no sea uno ni irascible, enfadándose fácilmente, ni como un muerto carente de sentimientos; sino equilibrado. No enfureciéndose sino debido a algo tremendo que lo justifica, para así evitar hacer algo semejante en otra ocasión.
, "--, " ( ,). , "-, " ( ,). , , , . , , , . . , . 8 Asimismo no deseará sino las cosas imprescindibles para la subsistencia del cuerpo, tal como está escrito: "El justo come para satisfacer su alma" (Pr. 13:25). Asimismo no se ocupará de su tarea sino para obtener lo necesario para subsistir, tal como está escrito: "Es mejor lo poco del justo" (Sal. 37:16). No acumulará excesivamente ni derrochará su dinero sino será caritativo según sus posibilidades, prestándole adecuadamente a quien lo necesite. No será ni desmadrado ni eufórico, ni triste ni afligido, sino feliz tranquilamente todos sus días, portando un buen semblante. Asimismo respecto del resto de sus cualidades, siendo tal la senda de los sabios.
, ; [] , . 9 Toda persona cuyas cualidades son las medias promedias, es llamado sabio y aquel que es extremadamente riguroso consigo mismo, apartándose de toda cualidad media un poco hacia un lado o hacia el otro, es llamado “hasid”.
: , -- ; . , -- ; . , . : , ; . 10 ¿Cómo se entiende eso? quien se aleje de la soberbia al extremo y sea extremadamente sumiso será llamado “jasid” ya que eso caracteriza a la “hasidut”. Si, sin embargo, sólo se aleja medianamente, siendo humilde, será llamado sabio, ya que eso caracteriza a la sabiduría. Y, asimismo, respecto del resto de las cualidades. Los antiguos “hasidim” corregían sus cualidades del medio hacia ambos extremos, en algunos casos hacia el último extremo y en otros hacia el primero; denominándose eso “allende lo exigido”.
, , ", " ( ,). [] : , ; , ; , . , -- , . 11 Se nos ordena comportarnos según tales puntos intermedios ya que esos son los buenos y correctos, como está escrito: "y anduvieres por Sus caminos" (Dt. 28:9). Habiéndonos enseñado la explicación de este Precepto así:“tal como Él es Compasivo, también tú ¡se compasivo!; tal como Él es Misericordioso, también tú ¡se misericordioso!; tal como Él es Santo, también tú ¡se santo!” Por tal motivo le llaman los profetas a Dios utilizando tales motes, “de lenta cólera y gran piedad, justo y recto, íntegro, poderoso y fuerte” y otros por el estilo; para recalcar que esas son cualidades buenas y correctas, debiendo el hombre acostumbrarse a ellas y parecérsele según su capacidad.
[] -- , , , . 12 Y ¿cómo se acostumbrará un hombre a tales cualidades hasta apropriárselas? se comportará una y otra vez, y por tercera vez, según tales cualidades intermedias, y las reiterará continuamente hasta que su práctica le resulta fácil y carente de esfuerzo, fijándosele las mismas en su ser.
, , , '. , " , - - , ', " ( ,). 13 Y como esos nombres por los que se conoce al Creador representan al camino intermedio por el cual debemos andar, se llama tal camino “El Sendero de ha-Shem”. Siendo tal el que le enseñó Avraham, nuestro padre, a sus hijos, como está escrito: "Ya que le conocí para que le ordene a sus hijos y toda su casa que observen el camino del Señor comportándose recta y justamente" (Gn. 18:19).
, , ", ' -, -, " ( ,). 14 Y quien sigue tal sendero obtiene para sí un bien y una bendición, como está escrito: "para que el Señor le dé a Avraham aquello que mencionó" (Gn. 18:19).


Capítulo Dos

, . , , , -- . , ; , , , . , " , : , " ( ,). ", --, -" ( ,). 1 Para aquellos cuyo cuerpo está enfermo lo amargo sabe a dulce y lo dulce a amargo. Y hay entre ellos quien ansía y apetece los alimentos inapropiados para el consumo como el polvo y el carbón, y odia los buenos como el pan y la carne, todo depende de cuán enfermo esté. Asimismo aquellos humanos cuyas mentes están enfermas ansían y aman las cualidades malignas, y odian el buen sendero, teniendo pereza de seguirle ya que les resulta muy duro debido a su enfermedad. Y así lo dice Iesh`aiahu acerca de esa gente: "¡Ay de quienes consideran a lo malo bueno y a lo bueno malo; hacen de la luz tiniebla y de la tiniebla luz, hacen lo dulce amargo y lo amargo dulce!" (Is. 5:20). Y acerca de ellos está escrito: "Quienes abandonan las buenas sendas para andar por las oscuras" (Pr. 2:13).
-- , , , . , -- , ", " ( ,). 2 Y ¿cúal es la panacea para los enfermos mentales? acudirán a los Sabios que tratan tales males, ellos les curarán de su dolencia enseñándoles cualidades que les devolverán al buen sendero. Y, acerca de aquellos conscientes de sus cualidades perniciosas que no acuden a los Sabios para curárselas, dijo Shelomó: "...y la moralidad las desprecian los tontos" (Pr. 1:7).
[] : -- , , , . -- , , , : , , ; , . 3 Y ¿cúal es su cura? al irascible le indican que se acostumbre a que si es golpeado o insultado no sienta nada, y así se comportará mucho tiempo, hasta que desarraigue la ira de su corazón. Y si se trata de un orgulloso se impondrá un gran oprobio, sentándose en lugares irrelevantes y vistiendo harapos gastados que oprobian a quienes los llevan, y cosas por el estilo; hasta que se desarraigue el orgullo de su corazón y vuelva al sendero intermedio, que es el buen camino, y cuando lo haga perdurará en él todos sus días.
: , , , 4 Según esa línea de conducta actuará respecto del resto de las cualidades, si se hallaba en un extremo, se alejará del mismo hasta el extremo contrario, comportándose así por mucho tiempo hasta que regrese al buen camino que es la actitud intermedia de cada cualidad.
[] , -- , , , . " " ( ,), . , . -- , ", ; -' " ( ,). , . 5 Pero hay cualidades respecto de las cuales le es prohibido al hombre seguir las intermedias sino se les alejará hasta el lado opuesto. Una es el orgullo, ya que no es bueno que sea simplemente humilde, sino que sea sumiso, extremadamente sumiso. Por eso está escrito acerca de Moshé, nuestro Maestro "muy humilde" (Nm. 12:3), no tan solo “humilde”. Por eso ordenaron los Sabios “¡se muy, pero muy sumiso!” Y además dijeron que todo orgulloso apostató del principio, como está escrito: "Y soberbiarás, y olvidarás al Señor, tu Dios" (Dt. 8:14). Y además dijeron “¡herem al orgulloso!”, e incluso si lo es tan solo un poco.
, ; , , . , , , -- , , , . 6 Asimismo la ira es una cualidad extremadamente mala, siendo imprescindible que la persona se le aleje hasta el extremo opuesto enseñándose a no enojarse incluso debido a un cosa que lo justificara. Y si quisiese inculcarles temor a sus hijos y los miembros de su familia o al pueblo, si fuera un dirigente comunitario, y quisiera enfadarse con ellos para que retornasen al bien, se les presentará aparentando enojo para amonestarles mientras se mantiene a sí mismo calmo, como un hombre que aparenta enfado aunque no lo está.
, , . -- , , , . , ; , . , : , ; , ; , . , ", " ( ,). 7 Dijero los antiguos Sabios: “quien se enfada es como si idolatrara” Además dijeron que: “si aquel que se enfada fuera un Sabio, su sabiduría le abandona y si fuera un profeta, su profecía le abandona” La vida de los iracundos no es vida, por eso nos ordenaron alejarnos del enojo hasta que nos comportemos de modo tal que ni siquiera nos afecten las cosas que enfadan. Siendo tal la buena senda, la de los justos: “son ofendidos, pero no ofenden, escuchan como son deshonrados sin responder” lo hacen todo por amor y felizmente soportan su sufrimiento. A su respecto dice la Escritura: "y los que le aman son como el sol en su esplendor" (Jc. 5:31).
[] , . , -- . , . , , ; , . 8 Siempre ha de procurarse estar en silencio, no mencionando sino cosas sabias o necesarias para la vida corporal. Dijeron acerca de Rav, un alumno de Rabenu ha-Qadosh, que en toda su vida no mencionó nada vano, siendo ésa la charla corriente de la mayoría de los hombres. E incluso respecto de las necesidades corporales no ha de hablarse demasiado. Al respecto nos ordenaron los Sabios diciendo: “el hablar en demasía acarrea transgresiones”, y dijeron: “no hallé para el cuerpo nada mejor que el silencio”.
-- , . , . , ; " , ; , " ( ,). 9 Asimismo, respecto del estudio de la Torá las palabras del Sabio serán breves, pero su contenido abundante. Eso fue lo que ordenaron los Sabios al decir: “siempre le enseñará uno a su alumno abreviando”. Ya que si se explaya exageradamente acerca de cosas de escaso contenido, eso es una estupidez, y al respecto está escrito: "Pues viene el sueño con demasiado contenido, y la voz del estupido con demasiadas palabras" (Qo. 5:2).
[] , . , ; , , . , " , " ( ,). 10 A la sabiduría la resguarda el silencio. Por lo tanto no responderá a prisa, ni hablará en demasía y le enseñará a sus alumnos con calma y amabilidad, sin gritar ni explayarse extensamente. Al respecto dice Shelomó: "Las palabras del Sabio son oídas por su afabilidad" (Qo. 9:17).
[] . , ; , . , . 11 Está prohibido comportarse hipócrita y lisonjeramente, expresando su boca una cosa mientras su corazón siente otra, sino será íntegro, siendo aquello que tiene en su corazón lo que expresa su boca. Y está prohibido engañar a otros, e incluso a un gentil.
-- , . , , , ; , . . , ; , . 12 ¿A qué se refiere? a que no le venderá a un gentil carne de “nevelá” como si fuera de “shejutá” ni un calzado de muerta como si fuera uno de “shejutá”. Tampoco le rogará a su amigo que coma consigo sabiendo que no lo haría, ni le ofrecerá abundantes aperitivos sabiendo que no los aceptará, ni le abrirá toneles que necesita vender para hacerle creer que los ha abierto en su honor, ni hará nada por el estilo. Está prohibida cualquier expresión lisonjera o engañosa; sino ha de ser veraz la expresión, correcto el espíritu y el corazón puro, carente de toda maldad y engaño.
[] , -- . , . , ; . 13 No será uno ni guasón ni burlón, ni melancólico ni triste, sino feliz. Dijeron los Sabios: “la burla y la frivolidad conducen a las relaciones sexuales ilícitas”. Y ordenaron que no sea uno ni de caracter burlesco ni melancólico y doliente; sino que se dirija a toda persona con buen semblante.
, , , : , ; , . , . , , . -- , ; , "- " ( ,). 14 Asimismo, no será uno ni ambicioso, sediento de riquezas, ni holgazán y ajeno a toda tarea, sino mesurado: un poco de trabajo y estudio de Torá, siendo feliz con lo poco que le toque. No será ni reñidor ni envidioso, ni vicioso ni anhelará la celebridad. Así lo dijeron los Sabios: “la envidia, el vicio y la celebridad le ocasionan al hombre la pérdida del mundo”. La regla a seguir es: “seguirá la actitud intermedia de cada cualidad de modo tal que todas le sean regidas por la media” tal como lo dice Shelomó: "y todos tus caminos serán ratificados" (Pr. 4:26).


Capítulo Tres

, , , , -- , . 1 No sea cosa que alguien llegue a la conclusión: “ya que el vicio y la celebridad y cosas por el estilo se consideran un mal camino que le ocasiona al hombre la pérdida del mundo, he de alejarme de ellos extremadamente” al punto de que no coma carne, ni beba vino, ni despose a una mujer, ni ocupe una vivienda agradable, ni vista prendas agradables sino el saco y el algodón rústico y cosas por el estilo, como los sacerdotes de Edom; éste también es un mal camino que está prohibido seguir.
, : , " , -" ( ,); , , -- , . 2 A quien siga tal camino se le considera un pecador, ya que Él dice respecto del nazir: "y le expiará por haber pecado respecto del alma" (Nm. 6:11); dijeron los Sabios: “si el nazir que no se abstuvo sino del vino necesita expiación ¿no la necesitará quien se abstenga de todo?”.
, . , , . 3 Por lo tanto ordenaron los Sabios que uno no se abstenga sino de aquello que la Torá nos veda y no se prohiba a sí mismo, por votos y juramentos, cosas permitidas. Así dijeron los Sabios: “¿no te es suficiente lo que te prohibió la Torá que te prohibes aún más cosas?”.
, -- , . , , "- , - : , " ( ,). 4 Dicha pauta incluye a quienes acostumbran a ayunar ya que no están en el buen camino, habiendo prohibido los Sabios que uno se atormente ayunando. Y respecto de tales cosas, y otras por el estilo, ordenó Shelomó: "¡No seas demasiado justo ni sabio en exceso!¿por qué te destruirás?" (Qo. 7:16).
[] , , , ; , . -- , , , . 5 El hombre debe realizar todas sus acciones solo con la meta de la comprensión de ha-Shem, bendito Sea; teniéndola presente tanto al sentarse como al levantarse y al hablar. ¿Cómo ha de hacerse tal cosa? cuando negocie o realice una tarea por un sueldo no será su intención tan solo acumular dinero sino hará tales cosas para obtener sus necesidades corporales como la comida, la bebida, una vivienda y el desposar a una mujer.
, , , ; , . , , , . , . 6 Asimismo, cuando coma, beba o cohabite, no será su fin hacer tales cosas sólo por mero placer, a tal punto que no coma ni beba sino lo dulce al paladar y cohabite por placer; sino será su finalidad que coma y beba sólo por la salubridad de su cuerpo y sus miembros. Por lo tanto no comerá todo aquello que desee el paladar, cual un perro y un burro, sino comerá cosas beneficiosas tanto amargas como dulces. Y no comerá cosas malas para el cuerpo aunque sean dulces al paladar.
: -- , " -" ( ,), , : , . 7 ¿A qué se refiere? aquel de gran calor corporal no comerá ni carne ni miel, ni beberá vino, cual lo dijera ejemplificatoriamente Shelomó: "El comer miel aumenta lo no bueno" (Pr. 25:27), y toma jugo de ajenjo, a pesar de que es amargo. De modo tal que come y bebe tan solo saludablemente para curarse y permanecer sano ya que es imposible para el hombre vivir sino comiendo y bebiendo.
, ; , , . 8 Asimismo, cuando cohabite no lo hará sino por la salud de su cuerpo y para procrear; de modo tal que no cohabite cada vez que lo desea sino cuando sepa que le es saludable eyacular o para procrear.
[] -- , -- . , ', , ; , . 9 No es bueno que el cometido de aquel que se rige por la salubridad sea tan solo poseer un cuerpo y miembros íntegros y fuertes y tener hijos que trabajen para él y le sirvan, sino su meta será lograr integridad y fortaleza físicas para que su alma sea recta y conocedora de Dios ya que es imposible que sea un entendedor de las ciencias estando enfermo y padeciendo de doloridos miembros; y procurará tener un hijo, quizás sea un gran sabio de Israel.
, ' , , -- , '. 10 De hecho quien se comporte así todos sus días siempre sirve a Dios, incluso cuando negocia y cohabita, ya que al hacer cualquier cosa su mente está concentrada en el hallazgo de lo que le sea necesario para obtener la integridad corporal necesaria para servir a Dios.
, , , ' -- , . , , ; , "- " ( ,). 11 E incluso al dormir, si lo hace concentrándose en que su mente repose y también lo haga su cuerpo para que no enferme, ya que no podrá servir a Dios estando enfermo, su sueño será un servicio a Dios, bendito Sea. Y al referirse a ésto ordenaron los Sabios diciendo: “y que todas tus acciones sean por servir al Cielo”; siendo éso lo que dijo Shelomó, en su sabiduría: "Reconócele en todos tus caminos" (Pr. 3:6).


Capítulo Cuatro

, ' , , -- , ; : 1 Como la salud e integridad del cuerpo son parte integral del “Sendero de ha-Shem” ya que es imposible que uno entienda o comprenda estando enfermo. Entonces debe el hombre alejarse de toda cosa que perjudique al cuerpo y acostumbrarse a aquello que le es saludable y revitalizador, tratándose de:
, ; , . , , , . 2 que nunca coma uno sino al tener hambre, ni tampoco beberá sino al tener sed. Tampoco demorará uno en ir de cuerpo, ni siquiera un instante, sino en cuanto deba orinar o defecar lo hará.
[] , . , ; , . , . , . 3 que no coma uno hasta llenar la barriga sino dejará de hacerlo al faltarle un cuarto de su satisfacción. Tampoco tomará agua al comer sino un poco y con vino; y al comenzar la comida a digerirse en su vientre beberá lo que le haga falta. Pero no tomará agua en abundancia incluso cuando digiera la comida. Tampoco comerá hasta que se examine ya que quizás necesite ir de cuerpo.
, , , . -- , , . , ; , . 4 que uno no coma hasta que no ande y comience a templarse su cuerpo o realice alguna obra o se fatigue realizando algún otro esfuerzo. La regla a seguir es: “fatigará su cuerpo esforzándose cada mañana hasta que él comience a templarse, entonces se relajará un poco hasta tranquilizarse y comerá”. Y si se toma un baño caliente después de fatigarse, eso es bueno; luego hará una pausa y comerá.
[] , . , ; , . 5 que, cuando uno coma, se siente en su lugar o se eche a la izquierda. Y que uno no ande ni monte ni se fatigue ni estremezca su cuerpo ni pasee hasta que se digiera la comida en su vientre; y todo aquel que pasee o se fatigue después de comer se causa a sí mismo malas y duras enfermedades.
[] , . , ; , , , . 6 El día y la noche suman veinticuatro horas. Bastándole a uno dormir un tercio de ellas, o sea ocho horas; conveniéndole hacerlo al final de la noche para que desde el principio de su sueño hasta que salga el sol hayan ocho horas, levantándose así de su cama antes de que salga el sol.
[] , , -- , . , . . 7 Uno no dormirá ni boca abajo ni boca arriba sino de costado. Al comienzo de la noche a su izquierda y al final a su derecha. Tampoco dormirá poco después de haber comido sino esperará, después de comer, unas tres o cuatro horas. Y no dormirá de día.
[] , -- , . , ; . , -- , . 8 Todas las cosas que ablandan el vientre, como las uvas, los higos, las frutillas, las peras, las sandías, los zapallitos y los pepinos, las comerá uno, al principio, antes de comenzar su comida. No mezclándolas con la comida sino aguardará un momento hasta que abandonen el estómago superior y entonces consumirá su comida. Y las cosas que esfuerzan al vientre, como las granadas, los membrillos, las manzanas y las peras crustumenias, las comerá inmediatamente después de su comida, pero no en abundancia.
[] , ; , ; , : , . 9 Cuando uno quiera comer tanto carne de ave como de animal, comerá antes la de ave; asimismo hará respecto de los huevos y la carne de ave, comerá antes los huevos; cuando se trate de carne de ganado menor y mayor, comerá antes la de ganado menor. Siempre consumirá primero lo liviano para el estómago y luego lo pesado para él.
[] -- , , ; -- , , . , -- , . 10 En la temporada estival comerá alimentos frios poco condimentados, y consumirá vinagre; mientras que en la temporada invernal comerá alimentos calientes muy condimentados y consumirá poca mostaza y asafétida. A tal usanza se comportará en los lugares frios y calientes, en cada lugar según su clima.
[] , -- , , , , , , : , . 11 Y hay alimentos que son muy malos, siéndole a uno aconsejable no consumirlos nunca, como los grandes peces viejos salados, y el queso viejo salado, y las setas y hongos, y la carne vieja salada, y el vino de lagar, y un alimento que hiede por haberle pasado el tiempo, y todo alimento que hiede o que es muy amargo. Todos ellos son para el cuerpo como una droga mortal.
, ; , -- , , , , , , , , , , , , , : . 12 Y hay alimentos que son malos, pero no tanto como los mencionados; por lo tanto le es a uno recomendable no consumirlos sino un poco cada muchos días, no acostumbrándose a ellos como alimento ni a comerlos como parte del mismo siempre. Se trata de los grandes peces, y el queso, y la leche que reposó veinticuatro horas después de ser ordeñada, y la carne de los grandes toros y cabras, y la haba, y el fréjol, y las lentejas, y el “sapir”, y el pan de cevada, y el pan ácimo, y el repollo, y el cilantro, y las cebollas, y los ajos, y la mostaza, y el rabanito. Todos estos son alimentos malos.
, ; , . -- , . , . 13 No es conveniente para uno comer de ellos sino muy poco en la temporada invernal, pero no siendo en ella no los consumirá para nada. Pero al haba y el fréjol no conviene comerlos ni en la temporada estival ni en la invernal. En cuanto a los zapallos, se les puede comsumir un poco en la temporada estival.
[] , ; , , , , , . ; , , -- . 14 Y hay alimentos que son malos, pero no como esos; tratándose de las aves acuáticas, y los pichones, y los dátiles, y el pan cocinado en aceite o el amasado en él, y la harina tamizada al punto de no quedarle olor a gluma, y la salsa de carne y verduras, y el escabeche. No le es conveniente a uno consumirlos en abundancia; y aquel que sea sabio y venza a su instinto, no dejándose llevar por sus deseos comiendo los antes mencionado a menos que le sean medicinalmente necesarios, es considerado un fuerte.
[] , , ; , . , . , . , , ; , . 15 El hombre evitará siempre los frutos de los árboles, no consumiéndolos en demasía ni siquiera al estar secos, no siendo necesario mencionar los frescos; siendo ellos, antes de madurar completamente, como espadas para el cuerpo. Asimismo las algarrobas son siempre malas. Así como también son malos los frutos ágrios, no consumiéndoselos sino pocos en la temporada estival y en lugares cálidos. Sin embargo los higos, las uvas y las almendras siempre son buenos, tanto los frescos como los secos, comiéndoseles según a uno le sea necesario, pero incluso a los buenos frutos de árboles no los consumirá regularmente.
[] , , . , . 16 La miel y el vino son malos para los infantes, pero buenos para los ancianos, especialmente en la temporada invernal. Debiendo una persona consumir en la temporada estival dos tercios de lo que consume en la invernal.
[] , . -- , . 17 Siempre procurará uno que su vientre esté flojo, casi al punto de la diarrea. Siendo ésta una regla importante de la medicina ya que el evitar la evacuación o el evacuar dificultosamente provoca muchas enfermedades.
, -- -- , ; . -- , , . , , . 18 ¿Cómo ha de aflojar su vientre si se le ha endurecido? si fuera un joven comerá por la mañana “malujim” cocidos condimentados con aceite y escabeche y sal, sin pan; o beberá jugo de espinacas o repollo en aceite y sal y escabeche. Y si se tratara de un anciano, beberá miel con agua caliente por la mañana, esperando unas cuatro horas al cabo de las cuales comerá su comida. Ha de hacerse lo indicado día tras día durante tres o cuatro días, si es necesario, hasta que se afloje su vientre.
[] : , -- , ; [] , -- , . , . 19 Y nos enseñaron otra regla respecto de la salud física: “mientras uno se ejercite y agote mucho, manteniéndose insatisfecho y flojo su vientre; no enfermará y su fuerza crecerá, incluso si consumiese alimentos malos. Pero todo aquel que se siente tranquilamente, no ejercitándose o que no evacue a tiempo o que tenga el vientre duro, incluso si comiere alimentos buenos y se cuidase según la medicina, sufrira de dolores todos sus días y su fuerza se debilitará”. Y la comida pesada es para el cuerpo de toda persona como un veneno mortífero, siendo la principal causa de toda enfermedad.
, , , . , " , -- , " ( ,)-- , . 20 La mayoría de las enfermedades humanas son producidas por malos alimentos o por llenar el vientre exageradamente, incluso tratándose de alimentos buenos. Habiéndose referido a éso, en su sabiduría, Shelomó: "Aquel que cuide su boca y su lengua, salva a su alma de calamidades" (Pr. 21:23). Es decir “que uno cuide su boca de comer malos alimentos o de satisfacerse a la vez que cuida su lengua de no hablar sino acerca de sus necesidades”.
[] -- ; , . , . , , ; , . , . , ; , . 21 Es recomendable que uno se bañe una vez cada siete días, no haciéndolo ni poco antes de comer ni estando hambriento sino cuando la comida comience a digerirse. Lavará todo su cuerpo con agua caliente que no quema el cuerpo, tan solo a su cabeza la lavará con agua caliente que quema el cuerpo. Luego lavará su cuerpo con agua tibia y después con agua aún más tibia hasta que se bañe con agua fria. Y no se bañará con agua fria en invierno. Y no se bañará hasta que sude y frote todo su cuerpo, no demorándose en el baño sino, en cuanto haya sudado y se haya frotado su cuerpo, se enjuagará y saldrá.
, , . -- , , , : . 22 Uno verificará si debe evacuar su vientre antes de entrar a bañarse y al salir no sea que le haga falta. Asimismo lo verificará siempre antes de comer y después de hacerlo, y tanto antes como después de cohabitar, y tanto antes como después de fatigarse y ejercitarse, y antes de dormir y al despertarse; un total de diez ocaciones.
[] , , ; , . , . , -- . 23 Cuando uno salga del baño se vestirá y cubrirá su cabeza en la sala de entrada para que no le afecte el viento frio, incluso en la temporada estival debe cuidarse de eso. Al salir hará una pausa para tranquilizarse y reposar y que se le enfrie el cuerpo, y luego comerá. Sin embargo, si duerme un poco al salir del baño, antes de comer, eso es óptimo.
, . , . , . 24 No tomará uno agua fria al salir del baño, y no es necesario mencionar que no lo hará durante el mismo. Y si está sediento al salir y no logra abstenerse de hacerlo, mezclará el agua con vino o con miel y la beberá. Y si se unta aceite en el baño en el invierno, eso es bueno.
[] , ; , . , . , ; , . , ; , . 25 Uno no se acostumbrará a efectuarse flebotomías, no haciéndolo sino en casos de extrema necesidad; tampoco lo hará ni en la temporada estival ni en la invernal sino durante los días de Nisán y, un poco, durante los de Tishré. Y, una vez pasados los cincuenta años de edad, no se las efectuará en absoluto. Tampoco se efectuará uno una y entrará a un baño el mismo día; ni se la efectuará y saldrá de viaje, ni lo hará al regresar de uno. El día de la flebotomía comerá y beberá menos de lo que acostumbre; y descansará ese día, no ejercitándose ni paseando.
[] , ; , . , "- ; , " ( ,). 26 El semen es la fuerza corporal y su vida y la luz de los ojos; y cuanto más salga el cuerpo se desgasta más y su fuerza se acaba y su vida se pierde. A ésto se refirió Shelomó, en su sabiduría, al decir: "No des tu vigor a las mujeres ni tu destino a aquello que pierde a los reyes" (Pr. 31:3).
-- , ; , ; . . 27 A todo aquel que cohabita exageradamente se le viene encima la vejez y su fuerza física se le agota y sus ojos se le nublan y su boca y axilas expelen un mal olor; y tanto el pelo de su cabeza como el de sus cejas y el de sus pestañas se le cae, y el pelo de su barba y el de sus axilas y el de sus piernas aumenta; y sus dientes se le caen. Y muchas penurias, además de éstas, le sobrevienen.
, ; , . , . , , , ; , . , . 28 Dijeron los sabios médicos “uno de cada mil muere por otras enfermedades y mil mueren por cohabitar en demasía”. Por lo tanto debe uno tener cuidado al respecto si desea sentirse bien. No cohabitando sino cuando su cuerpo se encuentre saludable y extremadamente fuerte, y tenga muchas erecciones impremeditadas, y aunque se distrae la erección le continua, y siente un peso, de su cintura para abajo, como si los tendones de los testículos se estiraran, y su carne caliente. Tal individuo debe cohabitar, siendo su remedio la cohabitación.
, -- . , . , , , ; , . 29 No ha de cohabitarse estando satisfecho ni hambriento sino una vez digerida la comida. Tanto antes como después de hacerlo ha de asegurarse de no necesitar evacuar el vientre. No ha de cohabitarse ni de pie ni sentado, ni en el baño ni el día en que entrará al baño, ni el día de la flebotomía, ni al salir de viaje ni al regresar de uno. Ni antes ni después.
[] , , , ; , -- , , . 30 A todo aquel que se rija según las normas que hemos dictado le garantizo que no enfermará toda su vida, envejeciendo mucho y muriendo entonces, no necesitando de ningún médico; y que su cuerpo permanecerá firme e íntegro toda su vida. A menos que su cuerpo haya sido innatamente enfermizo, o que él se hubiese regido según las malas costumbres desde siempre, o que acontezca una plaga o una sequía en el mundo.
[] , . , , -- , ; , . 31 No es conveniente que se rija según las buenas costumbres mencionadas sino alguien sano. Mientras que, un enfermo o quien padezca de un miembro enfermo o quien se haya regido por malos hábitos por muchos años, existen para cada uno otras normas y costumbres a seguir según su enfermedad, tal como lo aclaran los libros de medicina; y considérasele al cambio de menstruación el origen de toda enfermedad.
[] -- , : , . 32 En todo lugar donde no haya un médico no es conveniente que ni el sano ni el enfermo dejen de lado las cosas mencionadas en este capítulo ya que cada una de ellas lleva a un buen fin.
[] , ; --, , , , , , , , , . 33 Un “Talmid Jakhamim” no ha de vivir en una ciudad que no cuente con lo siguiente: “1) un médico; 2) un artesano; 3) un baño; 4) una letrina; 5) agua disponible, como la de un río o un manantial; 6) una sinagoga; 7) un instructor de niños; 8) un copiador; 9) recaudadores de limosna; 10) un Bet Dín que castigue y auxilie”.


Capítulo Cinco

, -- , : , . 1 Así como se le distingue al “Jakham” por su sabiduría y por sus cualidades ya que le diferencian del resto del pueblo; debe asimismo distinguírsele por sus acciones, su comer y beber, su modo de cohabitar y de hacer sus necesidades, su modo de hablar y andar, su vestimenta y su administración financiera, y su modo de negociar. Siendo todas esas acciones agradables y extremadamente correctas.
-- , , . , ; , " -, " ( ,)-- , . 2 ¿A qué se refiere? un Sabio no será glotón sino come aquello que es bueno para su cuerpo, no comiéndolo exageradamente. No buscará llenar su panza como aquellos que se llenan de alimentos y bebidas hasta que se les hincha la barriga; habiéndo dicho a su respecto la Qabalá: "y esparciré estiercol sobre vuestros rostros, el estiercol de vuestras fiestas" (Ml. 2:3). Dijeron los Sabios: “se trata de las personas que comen y beben convirtiendo sus días en fiestas”.
" , " ( ,). ; , " -, , , " ( ,). , ; , "--, " ( ,). 3 Diciendo ellos: "¡come y bebe que mañana moriremos!" (Is. 22:13). Siendo tal el alimento de los malvados, y tales son las mesas que repudió la Escritura diciendo: "Estando todas las mesas llenas de vomito, estiercol, sin lugar" (Is. 28:8). Sin embargo el Sabio no come sino uno o dos caldos, bastándole comer de él para su subsistencia, habiéndose referido a esto Shelomó al decir: "El justo come para satisfacer su alma" (Pr. 13:25).
[] , . , ; , . , . ; , -- , . , . 4 Cuando un Sabio coma esta pequeñez que le es apropiada, no lo hará sino en su casa a su mesa. No comerá ni en un restaurante ni en un mercado, a menos que sea ello imprescindible, para no deshonrarse ante la gente; tampoco comerá en lo de los ignorantes ni tampoco a esas mesas llenas de “vomito, estiercol”. Ni ha de consumir muchas comidas, ni siquiera con los Sabios. Ni ha de participar de comidas multitudinarias, no siéndole apropiado sino participar de comidas de índole espiritual como un banquete de compromiso y boda, al tratarse de un “talmid hakhamim” que desposa a la hija de un semejante. Los antiguos justos y piadosos no comían nunca de una comida que no fuera la suya.
[] , . , ; , . , , , . 5 Cuando el Sabio bebe vino no lo hace sino para mojar la comida que está en su vientre. Y considérase a todo el que se embriague un transgresor y un repudiable, perdiendo su sabiduría; y si lo hace ante ignorantes, profana el Nombre. Está prohibido beber a mediodía, incluso un poco, a menos que sea parte de la comida ya que tal bebida no embriaga, no hemos de cuidarnos sino del vino posterior a la comida.
[] , : , , . , , -- , . 6 A pesar de que su esposa le está siempre permitida a un hombre, es propio de un “talmid jakhamim” que se comporte con santidad, no hallándose con su mujer como un gallo sino de noche de Shabat a noche de Shabat, de serle físicamente posible. Y cuando “converse” con ella, no lo hará ni al princio de la noche, cuando esté satisfecho y su barriga esté llena, ni a su final, cuando esté hambriento, sino a mitad de la noche, cuando digiera la comida que hay en sus entrañas.
, , ; , " -" ( ,)-- , , . 7 Y no ha de ser extremadamente irrespetuoso ni ensuciará su boca con banalidades, ni siquiera entre él y ella, como lo dice Él en la Qabalá: "y le declara al hombre su conversación" (Am. 4:13). Dijeron los Sabios: “en el futuro ha de darse cuenta incluso acerca de una simple charla entre un varón y su esposa”.
, , ; . ; , -- , . , ; , . 8 No estarán ambos ni bebidos ni ociosos ni nerviosos, ni siquiera uno de ellos. Y ella no estará dormida; y, si ella no quiere, no la forzará. Sino por voluntad y felicidad mutuas. Hablará un poco y jugará con ella un poco para relajarse, y penetrará con pudor, no con osadía, y se apartará inmediatamente.
[] -- , , ; -- , . , -- . 9 Quien acostumbre a comportarse así no solo ha santificado su alma y se ha purificado y corregido sus cualidades sino que los niños que le nazcan serán agradables y vergonzosos, adecuados para la sabiduría y para la jasidut. Y a quien acostumbre a comportarse como el resto del pueblo, que anda en la oscuridad, le nacerán niños como tal.
[] : , . , , , . , ; , , , . , . , . , . 10 Grande es la decencia propia de los Sabios, no se denigrarán, ni descubrirán ni su cabeza ni su cuerpo. Incluso cuando entre al baño será pudoroso no descubriéndose hasta sentarse ni se limpiará con la mano derecha. Se alejará hasta el recinto más interno de una cueva y allí hará sus necesidades; y si lo hiciera detras de un cerco, se alejará para que otros no oigan si estornuda. Y si lo hiciera en un valle, se alejará de modo tal que nadie le vea descubrirse. No hablará al evacuar, ni siquiera por gran necesidad. Tal como es cauto en el baño por la noche lo será durante el día. Uno siempre acostumbrará a evacuar por la mañana y por la noche para que no se aleje.
[] -- , ; , . , . , . -- , . , . 11 Un “talmid jakhamim” no gritará ni chillará al hablar como lo hacen los animales y las bestias; ni elevará excesivamente su voz sino hablará suavemente con todos. Y al hablar suavemente cuidará de no parecer altanero. Se interesará por el bienestar de todos para que todos le aprecien. Juzgará a todos positivamente. Mencionará las virtudes de su prójimo, evitando mencionar lo que le denigra en absoluto. Ama la paz y la procura.
, ; , . : , ; , . . , . 12 Si, dada la situación, sus palabras serían de provecho, las dice, de lo contrario calla. ¿por ejemplo? no apaciguará a su prójimo mientras esté enfadado ni le indagará acerca de su promesa cuando la esté formulando sino aguardará a que se sosiegue y descanse; tampoco le reconfortará mientras su muerto esté ante él ya que permanece abrumado hasta el entierro. Y asimismo respecto de cosas por el estilo. Tampoco ha de aparecérsele a su prójimo cuando esté errando sino hará como si no le viera.
, . -- , , . , . 13 No alterará sus palabras ni añadiéndoles ni menguándoles sino debido a la paz o algo por el estilo. La regla general es: “que no hable sino acerca de propiciar el bien o de sabiduría y cosas por el estilo”. Y no ha de dialogar con un mujer en público incluso si se tratará de su esposa, su hermana o su hija.
[] , " , " ( ,); , " , " (). 14 Un “talmid jakhamim” no andará erguido y cuellierguido, tal cual está escrito: "andando cuellierguidas y mirando atrevidamente" (Is. 3:16). Ni andará a pasos cortos como las mujeres y los altaneros, tal cual está escrito: "andando ritmicamente y haciendo sonar los adornos de sus pies." (Ibídem).
, . ; , . 15 Ni correrá en lugares públicos, comportándose alocadamente. Tampoco se encorvará como los jorobados sino mirará hacia abajo como lo hace al orar, caminando normalmente como un hombre preocupado por sus asuntos.
, , ; , "- , ; , " ( ,)-- . 16 Incluso el andar de un hombre indica si se trata de un sabio juicioso o de un necio e ignorante, así lo dijo Shelomó en su sabiduría “Y aún al emprender su camino el necio, falto de corazón, les dice a todos que es un necio. (Qo. 10:3). Les anuncia a todos, acerca de sí mismo, que es un necio.
[] , ; . , , , -- . 17 La ropa de un “talmid jakhamim” es agradable y limpia; prohibiéndosele que se halle en ella una mancha o un pringón o algo por el estilo. Tampoco ha de vestir ropa regia como la de oro y púrpura que atrae las miradas ni ropa de indigentes que oprobia a quien la lleva sino prendas regulares agradables.
, . , , ; , . , , , . , ; , . 18 No se le verá la carne por debajo de sus prendas como sucede con las prendas de lino muy livianas que hacen en Egipto. Tampoco han de estar sus prendas arrastrándose por el suelo como las de los orgullosos sino hasta su talón; y su manga hasta las puntas de los dedos. Tampoco ha de bajarse la ropa superior, ya que parecería un orgulloso, sino solo en Shabat, de no tener que ponerse. Tampoco ha de calzar calzados remendados como una prenda con remiendo sobre remiendo, en verano; pero en invierno le está permitido, de ser pobre.
, ; . , . , . , . 19 No saldrá perfumado al mercado ni con ropa perfumada ni se perfumará el cabello, pero si se perfumó para quitarse hedor le está permitido. Tampoco saldrá solo por la noche a menos que tenga un horario fijo para su estudio. Todo esto debido a la sospecha.
[] , , , . 20 Un “talmid jakhamim” administra sus bienes juiciosamente, come, bebe y alimenta a su familia según sus bienes y su éxito, no exigiéndose exageradamente.
, , "- " ( ,). ; , . 21 Los Sabios ordenaron, como buen proceder, que no comiese uno carne sino por atetito, como está escrito: "ya que desea tu alma comer carne" (Dt. 12:20). Le es suficiente al sano comerla cada víspera de Shabat; y de ser rico como para comerla cada día, lo hará.
, , ; , . 22 Ordenaron los Sabios diciendo “siempre comerá uno menos de lo que le corresponda según sus bienes y se vestirá según le corresponda y honrará a su esposa e hijos allende sus posibilidades ”.
[] , , , -- "- - , . . . - . . . - " ( ,-). 23 Los hombre sensatos primero adquieren una tarea que les sustente, luego se compran una vivienda y luego desposan a una mujer; como está escrito: "¿quién es el varón que ha plantado una viña y no la ha disfrutado...que ha construido una casa nueva...que se ha comprometido con una mujer?". (Vea Dt. 20:5-7).
, , , ; , " . . . . . . " ( ,)-- , . , " -, ; ', " ( ,). 24 Empero, los necios desposan a una mujer y luego, si lo lográn, compran una casa y luego, al final de sus días, procurán una labor o se sustentan de la limosna; habiéndolo dicho Él en las maldiciones: "Te comprometerás con una mujer...construirás una casa...plantarás una viña" (Dt. 28:30). Es decir “¡qué tus acciones sean contrarias!” para que tu camino sea un fracaso. Mas al bendecir Él dice: "David alcanzaba todas sus metas ya que el Señor estaba con él" (1 S. 18:14).
[] , . , ; , ; , . : -- , . 25 Le está prohibido a uno desapropiarse de todas sus posesiones o consagrarlas convirtiéndose así en una carga para los demás. No venderá un campo y comprará una casa; ni una casa y comprará bienes muebles o comerciará con las ganancias por su casa; pero puede vender bienes muebles y comprar un campo. La regla es que su meta sea el éxito de sus posesiones, no un breve bienestar pasajero o un poco de placer para luego perder mucho.
[] , : , . , ; , . . , . 26 Los “talmidé jakhamim” comercian veraz y fielmente. Niega o reafirma según corresponda. Es escrupuloso consigo mismo respecto de las cuentas a la vez que les da y cede a otros cuando les compra no siendo esctricto con ellos. Paga su compra al instante. No se convierte ni en garante ni en agente ni se inmiscuye en conseciones.
, , , . , ; , . , . 27 Se obliga a sí mismo al negociar, aunque la Torá le exima, para que cumpla con su palabra, no alterándola. Y si otros le han resultado culpables en un juicio, les será paciente y les perdonará; y presta y es piadoso. No le rivalizará a otro en su oficio ni apenará a nadie en el mundo.
-- , ; , . , " , ---, - " ( ,). 28 La regla es que sea de los perseguidos y no de los perseguidores; de los ofendidos y no de los ofensores. Y acerca de una persona que se comporta según lo descripto, y acciones semejantes, dice la Escritura: "Tú eres mi siervo Israel, en tí me glorificaré" (Is. 49:3).


Capítulo Seis

-- , . , ; , . , " -, ; , " ( ,). , " . . ." ( ,). 1 Es propio de la naturaleza humana el ser influenciado por el comportamiento y las acciones de amigos y prójimos y comportarse según lo acostumbran sus conciudadanos. Por eso siempre debe el hombre unirse a los justos y hallarse en compañía de los Sabios para que aprenda de sus acciones, y se alejará de los malvados que andan en la oscuridad para que no aprenda de sus acciones. A ésto se refiere Shelomó al decir: "Quien ande con los Sabios, sabio será; mas quien apaciente con los necios se perjudicará" (Pr. 13:20). Y dice: "Feliz aquel..." (Sal. 1:1).
, -- , . , , , -- , " " ( ,). , -- , "- . . ." ( ,). 2 Asimismo si se hallara en una ciudad cuyas costumbres son malas, cuyos habitantes no siguiesen el buen camino; se irá a un lugar cuya gente sea justa, que sigan el buen camino. Pero si todas las ciudades que conoce, y de las que haya oído, no fueran buenas, como en nuestros días, o si las huestes o una enfermedad le impidieran ir a una ciudad cuyas costumbres son buenas, vivirá solo, tal como está escrito: "Habitará solo y callará" (Lm. 3:28). Y si fueran tan malvados y pecadores que no le dejasen vivir en tal ciudad a menos que adoptara sus malas costumbres. Entonces irá a las cuevas, los yermos o los desiertos, no ha de seguir el camino de los pecadores, tal como está escrito: "¿Quién me diera en el desierto...?" (Jr. 9:1).
[] , : " " ( ,), ; , . , , , , -- "-" ( ,; ,; ,). , , . 3 Es un Precepto Positivo ligarse a los Sabios para aprender de sus actos, como está escrito: "a Él te ligarás" (Dt. 10:20), ¿es acaso posible ligarse a la Shekhiná? así explicaron los Sabios este Precepto: ¡lígate a los Sabios y sus discípulos!. Por lo tanto debe un hombre procurar desposar a la hija de un “talmid jakhamim” y casar a su hija con un “talmid jakhamim”, comer y beber con “talmidé jakhamim”, hacer negocios con “talmidé jakhamim” y ligárseles de toda manera posible, como está escrito: "y ligársele" (Dt. 11:22, Dt. 30:20, Jos. 22:5). Asimismo, ordenaron los Sabios diciendo: “¡empólvate con el polvo de sus pies y bebe sedientamente sus palabras!”.
[] , " " ( ,). , ; , . 4 Cada persona debe cumplir con el Precepto de amar a cada israelita como se ama a sí mismo, como está escrito: "amarás a tu prójimo como a tí mismo" (Lev. 19:18). Por lo tanto debe enaltecerle y preocuparse por sus posesiones como lo hace respecto de sus propios bienes y desea que se le elogie; y aquel que disfruta de la vergüenza ajena no tiene parte en el mundo venidero.
[] , : , ", -" ( ,). , ", ' " ( ,; ,); , " " ( ,). 5 Al amar a un prosélito, que se ha cobijado bajo las alas de la “Shekhiná”, se cumplen dos Preceptos Positivos, uno porque él forma parte de los “prójimos” y otro porque es un prosélito y la Torá dijo: "Amaréis, pues, al prosélito" (Dt. 10:19). Ordenó respecto del amor al prosélito como lo hizo respecto de su Nombre, como está escrito: "Amarás al Señor, tu Dios" (Dt. 6:5, Dt. 11:1); el mismísimo Santo, Bendito Sea, ama a los prosélitos, como está escrito: "ama al prosélito" (Dt. 10:18).
[] -- , "- -, " ( ,); , . , ; , -- , "-". 6 Quien odia a un israelita en su corazón transgrede un Precepto Positivo, como está escrito: "No odiarás a tu hermano en tu corazón" (Dt. 19:17), no flagelándosele por ello ya que carece de acción. Y no advirtió la Torá sino respecto del odio de corazón; empero quien golpea a su prójimo o le insulta, a pesar de que le está vedado, no transgrede respecto de “No odiarás”.
[] -- , "- -, -: - , -" ( ,); , : " -, - " ( ,). , ; , " , -" ( ,). 7 Cuando una persona peque contra otra, no le guardará rencor y callará, como está escrito respecto de los malvados: "Y no le hablaba Avshalom a Amnón ni para bien ni para mal ya que odiaba Avshalom a Amnón" (2 S. 13:22), sino es un precepto para él comunicárselo, diciéndole: “¡¿por qué me has hecho tal cosa y por qué has pecado contra mí respecto de tal cosa?!”, como está escrito: "reprenderás a tu prójimo para que no lleves un pecado por su causa" (Lv. 19:17), y si se arrepintiera y le pidiera que le perdonara, debe perdonarle, no siendo quien perdona cruel, como está escrito: "Entonces Avraham oró a Dios" (Gn. 20:17).
[] , -- , : " -" ( ,). 8 Es un Precepto, para quien viera que su prójimo ha pecado o va por el mal camino, devolverlo al bueno y advertirle que él peca contra sí mismo debido a sus malos actos; como está escrito: "reprenderás a tu prójimo" (Lv. 19:17).
-- , -- , , , . , ; , . , ; , . 9 Quien amoneste a su prójimo, ya sea por cosas que haya entre el uno y el otro o por cosas que haya entre él y Dios, debe amonestarle en privado, hablándole amable y suavemente, advirtiéndole que no lo hace sino por su bien, para llevarle al Mundo Venidero; si aceptara “bien”, de no hacerlo le amonestará por segunda y tercera vez. Así ha de amonestarle siempre, hasta que le golpee el pecador diciéndole: “no haga caso”; y todo aquel que pueda objetar y se abstiene, es presa de la iniquidad de aquellos a los que pudo objetar.
[] -- , "- " ( ,). , , -- , "- "; , . 10 Quien reprenda a su prójimo no ha de hablarle duro hasta avergonzarle, como está escrito: "no lleves un pecado por su causa" (Lv. 19:17). Así lo expresaron los Sabios: “¿acaso ha de cambiarle el rostro tu reprimenda?”. Aprende a decir: “no lleves un pecado por su causa”; deducimos que se prohibe avergonzar a un israelita, más aún en público.
, : , , . , , ; , . 11 A pesar de que quien avergüenza a su prójimo no es flagelado, es ésta una grave falta. Así lo expresaron los Sabios: “quien avergüenza a su prójimo en público no tiene parte en el Mundo Venidero” Por lo tanto debe uno cuidarse de ésto, no sea que avergüence a su prójimo en público, ya sea un niño o un adulto; ni le llamará por un nombre que le avergüence ni relatará ante él algo de lo que se avergüence.
, ; -- -- , : . 12 ¿De qué casos se trata? de aquellos entre el hombre y su prójimo. En cambio en los concernientes a Dios, de no arrepentirse en privado, ha de avergonzársele en público divulgando su pecado, insultándole, afrentándole y maldiciéndole hasta que retorne al bien; tal como le hicieran todos los profetas a Israel.
[] , , , -- : , . 13 La víctima de un pecado de su prójimo que no quiera amonestarle ni mencionarle el asunto para nada, por ser el pecador una persona extremadamente ignorante o mentalmente perturbada, y le haya perdonado en su corazón sin guardarle rencor ni amonestarle demuestra una característica de la “jasidut” ya que la Torá no hizo hincapié sino respecto del rencor.
[] -- , : -- , "- , " ( ,). 14 Debe uno ser cuidadoso respecto de los huérfanos y las viudas ya que son de alma muy decaída y espíritu desanimado, incluso siendo adinerados. Incluso se nos advierte respecto de la viuda de un rey y sus huérfanos, como está escrito: "A ninguna viuda ni huérfano afligiréis" (Ex. 22:21).
-- , ; , . 15 ¿Cómo ha de tratárseles? no les hablará sino suavemente ni les tratará sino honrosamente; no les dañará ni su cuerpo con trabajo ni su corazón de ningún modo, y cuidará de sus bienes más de lo que lo hace con los suyos.
, , , , -- ; , . , , , " , " ( ,). 16 Todo aquel que les exaspere o irrite o hiera su corazón o les subyugue o perjudique sus bienes transgrede un Precepto Negativo; obviamente también quien les pegue o les maldiga. El castigo respecto de este Precepto Negativo, a pesar de que no se azote por su causa, figura explícito en la Torá: "Encenderase mi ira y os mataré por espada" (Ex. 22:23).
, -- , " - , " ( ,). 17 Aquel que lo dijera y el mundo se hiciera pactó con ellos que siempre que le clamaran debido a una injusticia se les respondería, como está escrito: "cuando elevare su clamor a mí, escucharé su clamor" (Ex. 22:22).
, ; , -- . , ; , , "-', " ( ,). , ; -- , . 18 ¿A qué casos se hace referencia? a aquellos en que se les ha mortificado por propio beneficio, pero si les ha mortificado el instructor para enseñarles Torá o un oficio o para que siguieran el buen camino, le está permitido. A pesar de ello no ha de tratarles como a cualquier persona sino les diferenciará, conduciéndoles con suavidad y gran clemencia "Ya que el Señor luchará por su causa" (Pr. 22:23). Tanto al huérfano de padre como al de madre, y ¿hasta cúndo se les considera huérfanos al respecto? hasta que no necesite a un mayor como apoyo o para hacerse cargo de él sino se hará cargo de sus necesidades por sí mismo como el resto de los mayores.


Capítulo Siete

-- , "- " ( ,). , ; , " - " (). , . 1 Quien atisba a su prójimo transgrede un Precepto Negativo, como está escrito: "No andarás chismeando entre tu pueblo" (Lv. 19:16). A pesar de que el transgresor no es azotado, se trata de una grave falta que ocasiona la muerte de muchos israelitas, por lo cual figura a continuación: "ni serás indiferente a la sangre de tu prójimo" (Ibídem). Fijate y aprende de lo ocurrido a Doeg el edomita.
-- , : , . 2 ¿A quién se le considera un chismoso? a aquel que pretende cosas yendo de uno a otro y diciendo: “tal y cual cosa dijo fulano y tal y cual cosa escuché sobre mengano”. A pesar de que dice la verdad, está destruyendo el mundo.
, ; , . , . -- , , , : , " ', - --, " ( ,). 3 Existe una falta mucho más grande que esa, que está incluida en ese Precepto Negativo, se trata del “hablar mal”, es decir quien denigra a su prójimo, aunque diga la verdad. Sin embargo aquel que miente es llamado “calumniador de su prójimo”. Con respecto al que “habla mal”, aquel que se sienta y dice: “tal y cual cosa ha hecho fulano” o “así eran sus padres” y “tal y cual cosa he escuchado sobre él” y dice cosas denigrantes. Respecto de él dice la Escritura: "Escinda Dios a todos los de labios lisonjeros, lengua arrogante" (Sal. 12:4).
[] , , -- , , ; , . , -- , " , -- : , " ( ,). , --, , ; , . 4 Dijeron los Sabios: “por tres transgresiones se le hace pagar al hombre en este mundo, no teniendo Mundo Venidero. La idolatría, las relaciones sexuales ilícitas y el asesinato; equiparándose la “mala lengua” a todas ellas. Y añadieron los Sabios que aquel que chismotea es como si apostatara del principio; como está escrito: "Que dijeran: “fortaleceremos nuestras lenguas; nuestros son nuestros labios ¿quién es nuestro señor?”" (Sal. 12:5). Asimismo añadieron los Sabios que la “mala lengua” mata a tres: al que la cuenta, al que la escucha y a aquel sobre el cual se habla; considerándosele al que la escucha peor que el que la cuenta.
[] . : , ; , ; . -- , ; , " , -- : , " ( ,)-- , . 5 Hay cosas que se consideran “polvo de habladuría”. Por ejemplo: ¿quién habría dicho que fulano sería como es ahora? o si dijera: “¡no mencionéis a fulano, prefiero no comentar lo que sucedió!” y cosas por el estilo. Asimismo quien alabe a su prójimo ante quienes le odian incurre en “polvo de habladuría” porque eso les incita a denigrarle, habiendo Shelomó dicho al respecto: "A aquel que bendiga a su amigo, dando voces, temprano por la mañana, se le considerara una injuria" (Pr. 27:14); ya que pretendiendo beneficiarle le perjudica.
, -- , ", -- . . . , - " ( ,-). , , , . 6 Asimismo quien dice “ ” en broma o frívolamente, es decir que no habla por odio. A esto se refiere Shelomó al decir: "Como un demente que lanza chispas, flechas y muerte...diciendo ¿no estoy acaso jugando?" (Pr. 26:18-19). Asimismo quien dice “ ” fraudulentamente, a condición de que diga “ ” inocentemente, como si no supiera que lo que dice es “ ” sino, cuando se lo objetan, dice: “no sabía que esas son las acciones de fulano o que esto es un chisme”.
[] , ; , , -- . , , , -- , . 7 Tanto la acción de quien chismea ante su prójimo como quien lo hace a sus espaldas o quien cuenta cosas que, si fueran difundidas, le causarían daño físico o pecuniario, incluso herirle o asustarle, se consideran “habladurías”. Pero si se habían dicho tales cosas ante tres personas, ya se les consideraría conocidas, y si uno de ellos las contara una vez más ya no se le consideraría un chisme; siempre y cuando no pretendiera extender el rumor y revelarlo más.
[] -- , , , . , . 8 Todos esos son los chismosos cuya vecindad y, obviamente, fraternidad está prohibida así como escucharles. No habiéndoseles sellado el juicio a nuestros padres en el desierto sino tan solo debido a la “habladuría”.
[] -- , "-" ( ,). , ; -- , . 9 Quien se venga de su compañero transgrede un Precepto Negativo, como está escrito: "No te vengarás" (Lv. 19:18) y, a pesar de que no es azotado, se trata de una cualidad muy mala; siendo lo apropiado para el hombre desentenderse de todas las cosas del mundo ya que, para los entendidos, no es todo sino una nonada y una nadería, no teniendo sentido vengarse por ellas.
: , ; , , , -- . , ; . , "-, " ( ,). 10 ¿Qué es una venganza? le dijo su prójimo: “préstame tu hacha” le respondió: “no te la presto”; al día siquiente le fue necesario pedirle prestado y le dijo: “préstame tu hacha” le dijo: “no te la presto como tu no me prestaste cuando te lo pedí”, se está vengando. Siendo lo correcto que cuando venga a pedirle le dé de corazón, no haciéndole lo que el otro le hiciera; asimismo en todo caso similar. Así lo dijera David según sus buenas cualidades: "¿Acaso le pagué con mal a quien deseara mi paz?" (Sal. 7:5)
[] -- , "- - " ( ,). : , , ; , , , , -- , " ". 11 Asimismo todo aquel que le guarde rencor a un israelita transgrede un Precepto Negativo, como está escrito: "ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo" (Lv. 19:18). ¿Por ejemplo? Rubén le ha dicho a Simón: “alquílame esta casa o préstame este toro” y Simón no quiso hacerlo; días después Simón necesitó pedirle prestado o en alquiler a Rubén y éste le respondió: “¡aquí tienes! te presto porque no soy como tú, no te pagaré según tus acciones”. Quien haga tal cosa transgrede el “ni guardarás rencor”.
, , . , ; , . 12 Al contrario, quitará tal cosa de su corazón y no le guardará rencor ya que mientras se lo guarde, recordándole, quizás se vengue. Por eso la Torá se refirió severamente al rencor exigiendo que se quite tal iniquidad totalmente del corazón no recordándosele; siendo tal la cualidad correcta ya que permite el asentamiento en la tierra y las negociaciones entre los hombres.

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