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Las Leyes del Estudio de la Torá

Capítulo Cuatro

, . , , , ; , . , , , " , --- , " ( ,): "" , ", " ( ,). 1 No ha de enseñársele Torá sino a un estudiante honesto cuyas acciones son decorosas o a uno cándido. Pero de estar siguiendo un mal camino ha de corregírsele, dirigiéndole al camino correcto y ha de examinársele para luego introducirle al Bet Midrash y enseñarle. Dijeron los Sabios: “todo aquel que instruye a un alumno deshonesto es como si le arrojara una pidra a Mercurio, como está escrito: "Como una piedra en la catapulta, así es quien le otorga al imbécil honor" (Pv. 26:8). No habiendo “honor” sino la Torá, como está escrito: "Honor, lo heredarán los sabios" (Pv. 3:35).
-- , -- , : "- -, : '-, " ( ,). , ' , ; , . 2 Asimismo respecto de un rabino que no anda por el buen sendero. A pesar de que sea un gran sabio necesitado por todo el pueblo, no han de aprender de él hasta que vuelva al buen camino, como está escrito: "Ya que los labios del Kohén conservarán el conocimiento y de él requerirán Torá ya que es un mensajero del Señor de las Huestes" (Ml. 2:7). Dijeron los Sabios: “si el sabio se parece a un mensajero del Señor de las Huestes requerirán Torá de su boca, de lo contrario, no lo harán”.
[] : , , , . , , , . , ; , , . 3 ¿Cómo se enseña? el Rabino se sienta a la cabeza y sus alumnos le rodean a forma de corona para que todos vean al Rabino y le escuchen. No ha de sentarse el Rabino en una silla y los alumnos en el suelo, sino todos en el suelo o todos en sillas. Antiguamente el Rabino se sentaba y los alumnos se paraban, habiéndose acostumbrado, antes de la destrucción del templo, a enseñarle a los alumnos estando sentados.
[] , . -- , , ; , , , . , ; , . 4 Si el Rabino enseña a los alumnos por sí mismo, que así sea. Si les enseñara por medio de un traductor, el mismo ha de pararse entre él y los alumnos, el Rabino ha de decírselo al traductor y éste a de transmitírselo a los alumnos. Y cuando ellos le pregunten al traductor, él le preguntará al Rabino, y el Rabino le contestará al traductor y éste le responderá a quien preguntara. El Rabino no ha de elevar su voz más que la del traductor y éste no elevará su voz al preguntar al Rabino más que la del Rabino.
, , , . , , -- , , , : , . 5 No le está permitido al traductor ni restar ni agregar ni cambiar a menos que fuera el traductor el padre del sabio o su Rabino. Si el Rabino dijera: “así me dijo mi Rabino o así me dijo mi padre e instructor” cuando el traductor trasmite esas cosas al pueblo lo hace en nombre del sabio, mencionando el nombre del padre o del instructor del Rabino, diciendo: “así lo dijo nuestro instructor fulano” a pesar de que el sabio no mencionara su nombre ya que está prohibido que llame a su instructor o su padre por su nombre.
[] , , , . , , , . , -- : , , ; . 6 De haber enseñado el Rabino y no haber comprendido los alumnos, no ha de enfadarse ni disgustarse sino volvera a repetirlo incluso varias veces hasta que comprendan el quid de la “halakhá”. Asimismo no dirá el alumno: “he entendido”, de no haberlo hecho sino volverá a preguntar incluso varias veces. Y si se enfadara su Rabino y se disgustara, él le dirá: “Maestro, esto es Torá y debo aprenderla y mi comprensión es escasa”.
[] , : -- , . , , . 7 Un alumno no ha de avergonzarse por que sus condiscípulos entendieron de entrada o la segunda vez mientras él no entendió sino después de varias veces ya que si se avergonzara de tal cosa entraría y saldría del Bet Midrash sin aprender nada. Por lo tanto dijeron los antiguos Sabios: “ni el vergonzoso aprende ni el estricto enseña”.
, , ; , -- , ; , . 8 ¿A que casos se hace referencia? a aquellos en que los alumnos no han entendido el asunto debido a su complejidad o debido a su escasa comprensión, pero si el Rabino se percata de que su negligencia o su dejadez respecto de la Torá les impide entender, debe regañarles y avergonzarles para agudizarles; habiéndose referido los Sabios a esto así: “¡Causale amargura a los alumnos!”.
, , -- , . 9 Por lo tanto no es apropiado que el Rabino sea frívolo ante los alumnos ni que se divierta ante ellos ni que coma ni beba con ellos para que le teman y aprendan de él rápidamente.
[] , ; , . , . , , . , , , . , , . 10 No ha de interrogársele al Rabino al entrar al Bet Midrash hasta que se concentre ni ha de preguntar un alumno al entrar hasta que se siente y descanse. Tampoco han de preguntar dos a la vez. Ni han de preguntarle al Rabino acerca de otro asunto sino acerca de aquel del cual se ocupan para no avergonzarle. El Rabino ha de confundir a los alumnos con sus preguntas y realizando ante ellos cosas que les agudicen para que sepa si recuerdan lo que les enseñara o no. Demás está decir que tiene derecho a preguntarles acerca de un asunto del que no se están ocupando para agilizarlos.
[] , ; , . , ; , . 11 No se pregunta de pie ni se responde de pie, ni desde lo alto ni de lejos; ni desde detrás de los Sabios. Ni tampoco se le pregunta al Rabino sino acerca del tema, no haciéndolo sino con temor; tampoco se pregunta acerca del asunto más de tres halakhot.
[] -- , ; , ; , ; , ; , ; , . 12 Si dos preguntaran, uno sobre lo estudiado y el otro no, se atenderá al primero; uno sobre un hecho y el otro sobre algo teórico, se atenderá al primero; uno sobre una halakhá y el otro sobre un midrash, se atenderá al primero; uno sobre un midrash y el otro sobre una hagadá, se atenderá al primero; uno sobre una hagadá y el otro sobre un qal va-jomer, se atenderá al segundo; uno sobre un qal va-jomer y el otro sobre una guezerá shová, se atenderá al primero.
, ; , . , , , , , , -- , . 13 Si quienes preguntaran fueran un Sabio y un alumno, se atenderá al Sabio; de tratarse de un alumno y un ignorante, ha de atenderse al alumno. De ser ambos Sabios, ambos estudiantes o ambos ignorantes; de haber preguntado ambos acerca de dos halakhot o dos preguntas o dos hechos, entonces el traductor decidirá a quién dirigirse primero.
[] . , ; , ", " ( ,). , : , ; , . , . 14 No se duerme en un Bet Midrash. A todo aquel que dormita en el Bet Midrash se le desgarra su sabiduría, como lo dijera Shelomó: "y de harapos te vestirá el sueño" (Pr. 23:21). No se ha de conversar en el Bet Midrash sino acerca de la Torá. Incluso si alguien estornuda no se le dice ¡Salud!, y demáa está mencionar otras cosas. La santidad del Bet Midrash es mayor que la de las sinagogas.

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